El Imperio del Caos

Élla y Él

Los aventureros reciben una ayuda inesperada...

Portada5

Las visiones que el oráculo compartió con el grupo los dejan con la incertidumbre de viajar a Sal si puedes y hacer una riesgosa apuesta contra alguien que puede responderles cualquier pregunta que hagan; o viajar lo más rápido posible hasta alcanzar al dios primigenio antes de que llegue al mar, sin embargo la segunda opción también implica enfrentar un gran ejército de criaturas verdes.

Finalmente el grupo decide ir a Sal si puedes y después buscar a la gigantesca tortuga. Por lo que SASHA le pide al Gnomo (Francisco) y al Dwarf (Madero) que apoyen a sus amigos. Ante la súplica de SASHA, Francisco y Madero aceptan entregar a “Ella” y “Él”; al grupo, con la consigna de que es solo un préstamo y deberán cuidarlos con sus vidas.

Francisco y Madero son dos “científicos” (palabra poco usada y entendida en esos tiempos) que se han exiliado de entre los suyos, para entregarse de lleno a lo que los apasiona: inventar y crear máquinas que compitan con lo que la magia y el milagro han logrado hasta ahora. Para ello se valen de las “piedras cálcifer” y de los “hoyos de gusano” que son 2 de sus 3 descubrimientos más importantes (el tercero sigue siendo un misterio).

Los inventores piden unas horas para preparar todo y se retiran. Tiempo que aprovechan sabiamente el Monje Semi-orco y el bardo. Por un lado el bardo busca entre las personas que han subido a la montaña buscando ayuda o curación y descubre que se sabe muy poco de los verdaderos sucesos que intervienen en el despertar del dios. Para la mayoría solo fue un terremoto que desbordó las presas; de igual manera, el sitio al reino de Asdrubal no es conocido por nadie. El bardo aprovecha también para intercambiar sus creaciones con otro juglar que ha llegado buscando la ayuda curativa de Isaac.

Por otro lado, el monje le ha hecho saber a Sasha e Isaac, su deseo de convertirse también en un clérigo de IRORI, por lo que es preparado e iniciado en la fe que ambos profesan. La ceremonia es sencilla y humilde, pero al terminar un nuevo clérigo ha nacido y eso fortalece al grupo!

Pasadas unas horas, Fancisco y Madero regresan y extremando precauciones conducen al grupo a otra zona de la montaña, donde tienen su laboratorio. Ahí les entregan a “Ella” y “Él”. “Ella”, es un dirigible que utiliza el calor de las piedras cálcifer y las propiedades de un hoyo de gusano, para generar el vapor que eleva la barca. Y “Él”, es un pequeño autómata-golem que es producto de la amalgama de magia, milagro, mecánica y algo más; su nombre es Roberto (“Roby” pa’los cuates) y tiene la particular característica de aprender cosas nuevas.

Además de apoyarlos con el dirigible y Roby, también le entregan unas ballestas de mano que dispara pequeños balines usando la presión del aire y a cada uno le regalan también algún objeto especial y valioso.

El grupo duerme algunas horas dentro del laboratorio, antes de partir hacia Sal si puedes. Al despuntar el alba emprenden su viaje, ahora renovados en fuerza, salud y con la consigna de resolver los misterios que se esconden detrás de los sucesos recientes.

En el camino, las habilidades artesanales del monje y el conocimiento musical del bardo, se combinan para diseñar una forma de comunicarse con Roby por medio de un silbato que el oído humano no alcanza a distinguir, pero que aparentemente Roby, como algunos animales, sí puede percibir. Sin embargo, la alegría de su descubrimiento e invención rápidamente se ve apocada por el temor que les provoca la visión de una gran Mantícora, que alertada y enfadada por el molesto sonido del silbato, vuela tras el dirigible y esta a punto de atacar…

Comments

dragon_obscuro

I'm sorry, but we no longer support this web browser. Please upgrade your browser or install Chrome or Firefox to enjoy the full functionality of this site.