El Imperio del Caos

LA MÍTICA HIDRA

La muerte de una bestia mítica a cambio del bienestar de los aliados

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UNA MAÑANA DE ESPERANZA

Los pálidos rayos del amanecer iluminan las pétreas figuras de Prudencia y el poderoso Magus Gusi-gü “Azote de los Slaads; Consejero y General de guerra; Caballero devastador de Asdrubal; Doble Esquivo de la Muerte, Ileso entre los Undeads y vigilante pétreo”, que son transladadas a las añejas ruinas del fuerte que sirviera como morada de la gorgona.

El rey consulta con el hechicero Aerys y toman la decisión de separar al grupo. Así, mientras unos se quedan al resguardo de los petrificados, Antares, Awrr-El, Aerys, Alduin, Jesu, Kratos, Oakland y Sirim parten rumbo al pantano en busca de los poderosos elfos obscuros.

Para internarse, el grupo vuela en sus murciélagos durante aproximadamente hora y media, después descienden cerca de un claro con una alta formación rocosa y dejan sus monturas aladas en las ramas secas de algunos árboles. Todos los murciélagos quedan en espera del regreso de sus amos excepto uno que es transformado en una criatura humanoide por los poderosos encantamientos de Aerys. Agradecido por la transformación, Tomasito el murciélago, promete seguir las instrucciones del hechicero.

Con las pantanosas aguas arriba de la cintura, el grupo avanza en lo que antes fuera un bosque lleno de vida y abundancia. La bruma dificulta la visión más allá de unos cuantos metros y resbalosas criaturas pasan cerca de sus piernas. El ranger, que conoce bien los pantanos, se comunica con una serpiente acuática que los guía hacia donde hay “otros como ellos”. Casi una hora después, mientras avanzan, una densa bruma negra se mueve y los rodea anunciando la presencia de elfos obscuros.

DROWS

La neblina del pantano y la negra bruma no permiten a los aventureros ubicar la amenazadora voz que los interroga. Aerys y Tomy sienten un puntiagudo objeto en su nuca y de reojo ven a dos elfos obscuros a sus espaldas que con sus flechas los amenazan. Oakland también siente la amenaza de algo punzante en su espalda, el grupo se sabe rodeado y superado, pero desde el inicio su idea era llegar en son de paz por lo que todos acceden a bajar sus armas y entregarlas junto con sus objetos mágicos.

Depuestas sus armas, la bruma se desvanece y ante ellos el líder de los elfos se presenta como Sénthalion Torien, hijo de Renget Torien, de la ciudadela subterránea de Nothorian. Sénthalion continua el interrogatorio y accede a llevar a el Rey Oakland ante su padre. El recorrido es largo y sinuoso, solo el ranger se da cuenta que algunas veces caminan en círculos o toman rutas más largas para despistarlos.

Al final del recorrido llegan al campamento provisional de los elfos obscuros, el lugar se encuentra en medio de una elevación de tierra con troncos apilados para mantener fuera el agua de la ciénaga. En la entrada del lugar devastadores e imposibles ven a varios elfos trabajando en dos piras y más adelante los cadáveres de varios hombres lagarto y un hombre salamandra empalado que por sus propiedades regenerativas se mueve y sufre constantemente dolores espantosos. Dentro del campamento los aventureros descienden por una gruta natural con varios pasillos y cuevas, Aerys pone atención al número de habitantes y calcula apenas una centena.

El grupo es llevado a una celda improvisada y se les explica que no son prisioneros, pero deberán permanecer en ese lugar mientras se realiza el rito funerario de dos guerreros elfos que murieron en batalla. Manteniendo su idea de no iniciar hostilidades devastadores e imposibles deciden quedarse en el lugar mientras platican sus posibles opciones al entrevistarse con el rey Elfo.

TRATOS OBLIGADOS

Pasadas unas horas, Sénthalion Torien regresa por ellos a la celda y los dirige un par de niveles más abajo a una cueva que ha sido arreglada con esmero y mucho trabajo para convertirla en un salón real, sin embargo es obvio que no compite con la belleza artesanal por la que son famosos los elfos. Al fondo del lugar, recostado en un trono, Renget Torien, el rey de los elfos obscuros de Nothorian los espera para interrogarlos. Dentro del lugar se encuentran Sénthalion Torien, un par de soldados y más tarde entra una misteriosa elfa de ropajes negros como la noche y cabellera tan blanca como la luna, quien porta una máscara de marfil que le cubre todo el rostro y solo deja ver sus ojos de color morado.

El único que habla con Renget es Oakland quien le explica la desesperada situación que viven y le pide los medios mágicos para auxiliar a sus aliados petrificados, a cambio de un pedazo de tierra en el reino de Asdrúbal. El rey elfo responde que está en posibilidad de ayudarlos pero que además de las tierras, también hay un servicio que requiere de ellos. A cambio de ese servicio, les dará los medios para despetrificar a sus compañeros y además le dirá donde se encontrar a la reina Sasha.

El trato es simple, devastadores e imposibles deben dirigirse a una grieta al pie de las montañas del Sur y matar a la mítica hidra que vive en el interior. Esta grieta se abre cuando caen los primeros rayos del día y permanece abierta hasta que la luz del sol se extingue, lo que impide a los elfos obscuros hacer frente a esta criatura ya que los rayos solares los debilitan.

Sin muchas opciones de su lado, los aventureros aceptan y emprenden el camino hacia el sur. Pasadas unas horas, finalmente llegan a su destino guiados por un diente de león muy especial, que les fue entregado por la misteriosa dama de cabellera blanca para guiar su búsqueda. El lugar se encuentra a las faldas de las montañas, al acercarse todos pueden apreciar la grieta de aproximadamente 5 metros de ancho por 15 de largo y el ofensivo olor a muerte dentro de aguas estancadas.

SIETE FORMAS DE MORIR

Algunos buscan una posición ventajosa o cubrirse detrás de las grandes piedras que hay cerca del lugar, sin embargo la falta de sigilo provoca que la bestia los perciba y con una velocidad sorprendente sale de la gruta y ataca al rey Oakland. La hiedra mítica es una pesadilla viviente de 7 cabezas que sisean y atacan con ferocidad desmedida. El rey es el primero en sufrir los estragos de sus ataques mientras el resto trata de reagruparse y atacar a distancia.

El intenso combate se alarga pues la hidra se recupera rápidamente, sin embargo al sentirse superada y lastimada, empuja a Kratos y Jesu dentro de la gruta, donde ambos caballeros de la guardia imposible de Asdrubal se encuentran en amplia desventaja. Aunado a eso, algunos encantamientos mágicos invocados por el ranger y el hechicero, entorpecen aún más el combate y varios aliados resultan dañados colateralmente.

Awrr-El se acerca al borde de la gruta para auxiliar al principe de Espartania y al monje Suli, quienes por medio de una cuerda intentan escapar de las frías y putrefactas aguas del lugar. Mientras eso sucede, Antares desenfunda su katana mágica y arremete contra la hiedra que herida se adentra en las aguas de la gran grieta. Finalmente el rey Oakland usa los dones de la naturaleza para caminar sobre el agua y atacar heroicamente a la bestia que desfallece dentro del lugar.

Terminado el combate, los aventureros de reagrupan y activan el amuleto con forma de escarabajo que les fue entregado para llamar a Sénthalion Torien, quien aparece más tarde con una patrulla de elfos obscuros y las monturas aladas de los héroes.

El rey Oakland y su gente ha cumplido con su palabra… ¿harán lo mismo los elfos obscuros?

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dragon_obscuro

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