El Imperio del Caos

DEUDA DE HONOR

Jesu enfrenta un juicio por combate

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Con el sólido aristotélico en poder de Gusi-gü los héroes discuten sus posibilidades para salir de Tártaro. Las opciones son simples, subir por la chimenea del volcán y enfrentar a las peligrosas esfinges que rondan la superficie; internarse en el túnel que no han explorado y correr la suerte de enfrentarse a gigantes, kobolds u otras criaturas que habitan el lugar; o regresar sobre sus pasos y hacer frente a las leyes de Heféstia como lo prometió el monje Suli. Aunque hay desacuerdo, al final deciden viajar de regreso a la ciudadela de los semi-gigantes y apoyar a Jesu en su deuda de Honor.

En el trayecto de regreso, Dulce se acerca a Jesu y le manifiesta su admiración por comportarse como un hombre justo y honorable. La dama de Vorka le asegura su apoyo total y con un apasionado beso confiesa el secreto amor que siente por el monje. El rey Oakland ordena a sus hombres que sigan avanzando y le den a la pareja un momento de intimidad.

El torrido momento con Dulce llena de felicidad el corazón de Jesu, sin embargo su sonrisa desaparece cuando llegan a las puertas de Heféstia y son recibidos por guardias armados. A pesar de la situación tan tensa son invitados a pasar pero antes dejan sus armas a la custodia de los semi-gigantes.

Sentados a la mesa, Oakland y sus hombres dialogan con “semi-gigante”. La intención del rey es ofrecer tierras y la posibilidad de un nuevo hogar para los hefestianos en el volcán que se encuentra cercano a los territorios de Asdrubal. Pero el líder de los hefestianos les explica que deben cumplir con las leyes que su dios demanda y ya que Jesu rechaza el honor de contraer matrimonio con una de sus hijas, lo único que pueden hacer es llevar a cabo un juicio por combate, donde 4 de los héroes lucharán contra Aluum-Krak, el campeón de los semi-gigantes.

Los aventureros dejan a la suerte la elección de quien acompañará a Jesú en el combate. Pajas largas y cortas son tomadas al azar y la fortuna dicta que Gusi-gü, Oakland y Alduin sean los elegidos. Conocedor de su desventaja el magus convence a semi-gigante y consigue una noche de descanso que les permita recuperarse de la batalla con el Drake de lava.

Todos se recuperan y duermen en la bodega que ocuparon la ocasión anterior. Todos excepto Jesu y Dulce que piden una de las casas para estar juntos y consagran su noche a Afrodita, diosa de amor y fecundidad.

ALUUM-KRAK

A la mañana siguiente, los héroes se preparan para el encuentro con el campeón de los semi-gigantes. Una construcción de piedra y madera pétrea que es controlada por el líder de los heféstios. El combate es en “el pozo”, un cilindro de 10 metros de diámetro, rodeado por maderos de 5 metros de alto.

Jesu y sus aliados saben que en caso de rendirse o perder el combate, el corazón ígneo deberá quedarse en la ciudadela, y todo su esfuerzo habrá sido en vano, así que es una batalla de vencer o morir para todo el equipo.

Cuando la batalla comienza, la efigie del dios Hefestos, tallada en el abdomen de Aluum-Krak, libera el desgarrador grito de las almas que dan energía a la construcción. El ensordecedor sonido lastima a los héroes que responden atacando y tratando de derribar a la construcción. Gusi-gü se eleva y ataca desde el aire mientras Alduin libera una neblina que obscurece la visión de todos. Un certero golpe de Aluum-Krak paraliza a Oakland mientras un segundo grito le cuesta la vida a Jesu.

El combate continua y ahora solo quedan en pie Alduin y Gusi-gü que empiezan a quedarse sin opciones para atacar o defenderse. Desde la parte alta del pozo, sus aliados ven con impotencia como sus amigos están muy cerca de ser derrotados y su misión corre peligro, pero es una deuda de honor y nadie pueden intervenir…

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dragon_obscuro

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